Mi obra busca transmitir emociones, sensaciones que no se revelan de inmediato. Cada pieza guarda una atmósfera propia, un silencio, una energía sutil que invita a detenerse, observar y conectar desde un lugar íntimo, donde lo que se percibe va más allá de lo visible.

Hay un espacio de misterio, que provoca la reflexión en quien se detiene, y completa la obra con su propia experiencia, permitiendo que la imagen despierte recuerdos, estados de ánimo o emociones, creando así un diálogo personal, vivo y único.

Al llevarla contigo, la obra continúa viva, transformándose con el tiempo y con cada mirada